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martes, 12 de mayo de 2015

Acción social: Despertando conciencias

Los días 21 y 22 de Abril trabajamos las distintas formas de lograr la acción o la transformación social mediante la expresión de las artes.
Primero mediante la lectura de textos que mostraban proyectos y casos reales que, en su momento, generaron cambio social mediante la interpretación de manifestaciones artísticas. Este cambio es posible gracias a la implicación personal de los implicados en el proyecto, por el interés que desprenden ya que no es el modo mas general por el que se producen cambios sociales. Es casi espontáneo y produce verdaderas transformaciones. 

Un ejemplo de lo explicado anteriormente puede ser el proyecto apoyado por Cetelem y realizado por los alumnos del Instituto Celso en Orense. Os dejamos el vídeo aquí debajo por si os interesa conocer un proyecto real llevado a cabo por estos chavales. 



En cuanto a la parte práctica, nosotros llevamos a cabo diversas actividades orientadas hacia la práctica del teatro como forma de expresión. 
Fueron cuatro las actividades que nos propuso Carles:
La primera de ellas trataba de una especie de "calentamiento físico" en el que teníamos que mover todas las partes de nuestro cuerpo primero empezando por los brazos, siguiendo por el cuerpo y terminando por los pies. Todo esto al ritmo de la música. Una vez terminamos de mover todo el cuerpo, nos dejamos llevar a través de la danza.
La siguiente actividad era de movernos por toda la clase haciendo tres paradas y en cada una de ellas teníamos que expresar algo a través de nuestro cuerpo y nuestra voz. Sin hablar conseguimos acompasarnos todos los compañeros. Otra de las actividades que hicimos en ese momento era contar hasta 20 cada uno decía un el numero continuo que el que decía el compañero anterior y no podíamos decir dos personas a la vez el mismo número. Realizamos un buen trabajo de organización ya que al tercer intento lo conseguimos. 

La siguiente técnica de expresión corporal que realizamos era la del espejo. Colocarnos por parejas unos enfrente de otros e imitar a mismo tiempo lo que hacia el compañero. Y al terminar teníamos que continuar con esa técnica pero incorporando nuestros movimientos a los de los compañeros que teníamos al lado logrando unirnos en una especie de "Cadena del movimiento". 

Al terminar llevamos a cabo una técnica de relajación en la que teníamos que ser árboles y hormigas. Todo eso sin hablar pero interactuando físicamente con nuestros compañeros. 

Y en la última actividad, trataba de, por grupos, interpretar físicamente sin hablar una realidad vivida en la que nos hayamos sentido violentos, ya sea protagonizada por nosotros en primera persona o vista desde fuera. El resto de grupos tenían que adivinar que queríamos transmitir y lo cierto que fue un éxito.

Consideramos que las artes es una buena forma de canalizar sentimientos, pensamientos, creencias u opiniones. Es una forma de liberarse, de sentirse parte de un algo, de hacerse notar. Desde el ámbito de la educación no se utiliza nunca y creemos que es un recurso que debería utilizarse muchísimo más ya que el interés de los participantes se demuestra que aumenta y es mucho mas efectivo el cambio o la transformación. 


viernes, 27 de febrero de 2015

Análisis de las diferentes posturas de Gillet

El día 18 de Febrero llevamos a cabo la tarea que tendríamos que haber hecho el día anterior pero dado que pocos alumnos leyeron la parte que les tocaba decidimos pasarlo al Miércoles 18. 
Dicha tarea se realizaba por grupos siguiendo más o menos el orden de lista de la clase y consistía en leer la parte que nos tocaba a cada uno y exponer lo leído contraponiendo las dos posturas que muestra Gillet en diferentes casos.

Los temas a tratar, exponer y debatir eran los siguientes:

1. Actividad-acción: Mediante dos casos prácticos se establece la relación y diferencia entre ambos conceptos definiendo la actividad como un hecho puntual que, aunque este programado y planificado, se lleva a cabo en un momento especifico sin apenas consecuencias para los usuarios mientras la acción es el conjunto de esfuerzos de distintos agentes sociales que lucharan para que esa actividad no se limite así misma y pueda conocerse en otros lugares. Haciendo así la cultura extensible a muchos usuarios o sectores sociales. 

2. Agente-actor: Tras la lectura de un solo caso en el que pueden verse las dos posturas se establece la diferencia entre agente y actor de la siguiente forma: el actor es el que participa en cualquier actividad ya sea de forma activa o pasiva pero su función termina ahí, mientras que el papel del agente es muy diferente ya que se considera que los animadores son los encargados socialmente del funcionamiento de del sistema (o actividad) y se comprometen a él. 

3. Programa-proyecto: Parte de dos casos prácticos y establece la diferenciación de ambos conceptos de forma que, el programa tiene una estructura similar a la del proyecto pero se suele aplicar de forma general en cuanto el formato y objetivos concuerden con cierto sector de la población, mientras que el proyecto se dibuja específicamente para el sector con el que se va a trabajar. 

4. Lo instituido-lo instituidor: Parte también de dos casos prácticos en los que se ve claramente claramente cuando algo es instituido y cuando instituidor. Lo instituido viene marcado por algo ya decidido, establecido u ordenado por otros, mientras que lo instituidor es eso que da pautas y decide por si mismo. Tiene libertad de actuación frente a la imposibilidad de que eso sea así en lo instituido. 

5. Socialización-sociabilidad: Como en los casos anteriores aquí también se parte de dos casos que nos sirven para dar explicación de las diferencias entre socialización y sociabilidad. La socialización es el proceso mediante el cual nos relacionamos o no con otros seres humanos, frente a la sociabilidad que es diferente en cada uno de nosotros, y hace referencia a la facilidad o no de relacionarse, al ser más proclives o no a la hora de hablar con alguien al ser más abiertos o no con el resto de las personas. Son dos conceptos que parece que no tengan mucho en común pero su relación es necesaria ya que sin sociabilidad no sería posible la socialización.

7. Práctica-praxis: Tras la lectura y análisis de los casos prácticos se establecen las diferencias entre práctica y praxis. El primero hace referencia a una actividad concreta en lugar y momento concreto con unos usuarios concretos en la que una vez termine la actividad no se aporta nada mas al individuo, mientras que la praxis mantiene una continuidad y se ocupa y preocupa de que la actividad no quede tan solo en una practica de animación sociocultural, sino que cale en los usuarios y hagan que estos se involucren en ella. 





jueves, 26 de febrero de 2015

Definiendo la animación sociocultural.


En la pasada clase del día 11 de febrero de programas de acción sociocultural y educativa volvimos al tema 2, para analizar el concepto de animación sociocultural.

De la misma forma que en la pasada clase, donde analizamos en el tema 3 el concepto de cultura, el primer paso fue establecer una definición. Para ello, contamos con unos datos previos sobre el concepto, como que es un término que surge a finales de la década de los 70 en Europa, de la mano del concepto de democracia cultural, definida como el fomento como derecho de la participación de los ciudadanos en la cultura. Ante este fomento de la participación, surge la necesidad de una persona que fomente dicha participación de los ciudadanos en la cultura, dando pie a la creación de la figura del animador.

A continuación, analizamos las diferentes formas de aproximarnos a este concepto.
Por una parte, podemos entender la animación sociocultural como una acción o actuación, siendo así, según Besnard (1988), una acción, dentro de un grupo o sobre él, que está encaminada a desarrollar la comunicación y a estructurar la vida social, recurriendo a métodos semidirectivos, tratándose de un método de integración o participación. Cabe destacar también en esta acepción la aportación de Trilla (1997), que define en esta línea la animación sociocultural como “el conjunto de acciones realizadas por individuos, grupos o instituciones sobre una comunidad (o un sector de la misma) y en el marco de un territorio concreto, con el propósito principal de promover en sus miembros una actitud de participación activa en el proceso de su propio desarrollo tanto social como cultural”. Por su parte, Barrado, J.M. añade que se trata de una actuación crítica, libre y transformadora de la sociedad, cuyo objetivo es llegar a que los pueblos sean los protagonistas de su propia cultura, generando procesos de participación y llegando a recuperar las señas de identidad, abrir cauces a la creatividad, crear espacios culturales y transformar el medio.

Otra de las acepciones trabajadas en clase es la de la animación sociocultural como actividad práctica, visón que, para la UNESCO, tiene como finalidad estimular la iniciativa y la participación de las comunidades en el proceso de su propio desarrollo y en la dinámica global de la vida sociopolítica en la que están integrados.

En cuanto a la visión relacionada con la educación no formal, Catalá R. y Carbó O. (1991) afirman que la animación sociocultural tiene un claro carácter educativo y formativo, aunque de forma diferenciada con la acción educativa institucionalizada, por lo que la situamos en el marco de la educación no formal.

Puede entenderse también la animación sociocultural como un proceso, que surge en el interior de los grupos sociales, que generan cultura a partir de la participación activa de sus miembros, como aporta Viché, M. (1989).

                Por último, otra de las visiones que comprende el término de animación sociocultural es la de definirla como una metodología, como indica Ventosa, V. “un modelo de intervención dirigido a desarrollar procesos autoorganizativos individuales y colectivos de carácter social, cultural y educativo, a través de una metodología activa, creativa y participativa.

                Contempladas todas las visiones en cuanto a la definición del concepto, existen también una serie de características que prioriza la animación sociocultural, que según de la Riva, F. (1986) son:

1.      La comunicación y la participación cómo ámbito, instrumento, lenguaje y eje del proceso de desarrollo social y cultural.
2.      Al grupo, a los grupos o colectivos y comunidades sociales y, dentro de estos, a aquellos segmentos que tienen mayores barreras para la participación.
3.      La libertad y la iniciativa propia de los grupos por encima de intervenciones externas. El objetivo consiste en conseguir que los grupos o colectivos desarrollen sus propias alternativas y soluciones a sus problemas y necesidades.
4.      Los métodos activos, creativos, dinámicos y experienciales.
5.      Los procesos estables, permanentes y direccionales frente a las acciones puntuales.
6.      La vinculación de los procesos a los problemas, necesidades y situaciones de los protagonistas reales (cada grupo) y del medio donde se desenvuelven estos (cada realidad).
7.      Tiende permanentemente a la definición de los procesos en proyectos de actuación, de intervención en la realidad con el objetivo de transformarla.

Cabe destacar también, dentro de la definición del término, la aportación de Gillet, J.C. que aboga por una animación como praxis, considerándola como una actuación, cono decir que existe verosimilitud en este concepto de animación una intención de cambio social. Una praxis es una práctica consciente de ella misma y pretende con razón comedida hacer atravesar las fronteras de la teoría y de la práctica en un proceso dialéctico y circular, en una tensión permanente, supuestamente creadora.
La animación es lo que permite a individuos y a grupos, a través de diferentes actividades que implican, aumentar, aunque sea de forma microscópica, su esfera de autonomía, de libertad, de creatividad y de expresividad. Se trata de una acción que no se mide con la regla ni el compás, sino con la calidad, más concretamente con la mejora de la calidad de vida que ella hace posible.

En lo que respecta a las función es del animador, cabe destacar  la función de producción, que consiste en concebir al animador como un agente de producción, que permiten al grupo crear, realizar, elaborar, fabricar, etc. Por otro lado, la función de facilitación abarca aspectos de organización, planificación, estimulación, clarificación, coordinación, intercambio y confrontación. Por último, la función de elucidación es la de liberación de la palabra, de la búsqueda y de la reflexión sobre los sentimientos, velados a veces detrás de la producción efectuada.


Finalmente, comparamos dos modelos de animación sociocultural, el modelo consumista, que contempla la actividad como hacer, el participante como agente, el tiempo como programa, es instituido, el vínculo social como socialización, la estrategia como consenso y la filosofía práctica, y el de transferencia, que contempla el hacer como acción, el participante como actor, el tiempo como proyecto, es instituidor, el vínculo social como sociabilidad, la estrategia como conflicto y la filosofía como praxis.